Tracee ellis ross desafía los escenarios con un debut teatral impactante
El brillo de Hollywood encontró un nuevo escenario en Broadway, y no precisamente en una función convencional. Tracee Ellis Ross, la aclamada actriz y empresaria, sorprendió a su círculo íntimo y al público con una celebración de cumpleaños que rozó lo arriesgado: una original obra en solitario donde desnudó tanto su talento como, literalmente, su vulnerabilidad.

Un monólogo que explora la depresión y la esperanza
La obra, Every Brilliant Thing, escrita por Duncan Macmillan y Jonny Donahoe, se apoya en un concepto simple pero profundo: una lista de razones para vivir, iniciada por el narrador tras un intento de suicidio de su madre. Desde los placeres infantiles como el helado hasta las complejidades del amor y la vida adulta, la lista se extiende hasta alcanzar el millón, convirtiéndose en un espejo de la experiencia humana.
Ross, que asume el papel tras Daniel Radcliffe y Mariska Hargitay, confiesa que la obra la atrapó desde el primer momento. “Aunque no es mi historia, cada emoción dentro de ella me resulta familiar”, afirma la actriz, quien reconoce la universalidad del dolor y la esperanza que impregna la obra. La interpretación de Ross no se limita a recitar un texto; es una inmersión visceral en la fragilidad y la resiliencia, una exploración del espíritu humano que conecta con el público a un nivel profundo.
El momento más impactante de la función llegó durante la presentación de cumpleaños: Ross, en un acto de absoluta vulnerabilidad, se despojó de su ropa para aparecer en ropa interior, desafiando las convenciones y generando un silencio que resonó en el teatro. Un gesto que, lejos de ser gratuito, buscaba transmitir la desnudez emocional que subyace a la obra y a la experiencia humana.
Pero hay un detalle que distingue aEvery Brilliant Thingde otros monólogos teatrales: la participación activa del público. Los asistentes se convierten en personajes, interpretando a familiares, amigos y profesores, creando una experiencia colectiva e íntima. “Es como ser el director de una orquesta, llenar el espacio de asombro y conexión”, explica Ross, quien anima a la audiencia a abrazar la incertidumbre y a jugar con la emoción.
La obra ha trascendido fronteras, siendo traducida a 66 idiomas y representada en 63 países. Su impacto resuena especialmente en un contexto como el actual, donde la salud mental se ha convertido en una preocupación global. Ross subraya su compromiso con visibilizar la importancia de la salud mental en la comunidad afroamericana, donde los estigmas y las barreras de acceso al tratamiento son aún más pronunciadas. “Es una oportunidad maravillosa para entablar conversaciones cruciales y compartir experiencias”, declara.
Ross, quien desde pequeña soñaba con subirse a un escenario, recuerda con cariño sus imitaciones de Mrs. Hannigan cantando Annie en su casa. Su formación en teatro en Brown University y la influencia de figuras como Whoopi Goldberg, Lily Tomlin y Anna Deavere Smith sentaron las bases para este debut en Broadway, un hito largamente esperado que ha confirmado su versatilidad como artista y su capacidad para conectar con el público a través de la emoción y la vulnerabilidad.
Con una carrera marcada por la excelencia y la autenticidad, Tracee Ellis Ross ha demostrado que la verdadera valentía reside en desnudarse, tanto en el escenario como en la vida, y ofrecerle al mundo la Belleza cruda de la experiencia humana. Su interpretación de Every Brilliant Thing no es solo un debut teatral, es una invitación a celebrar la vida, a abrazar la imperfección y a encontrar la brillantez en medio de la oscuridad.
