De instagram a la pasarela: la diseñadora que reinventa la nostalgia

Suea, la creadora que conquistó Instagram con sus esculturas comestibles y una estética vintage impecable, ha dado el salto a la moda. Pero no se trata de una simple diversificación; es la culminación de una visión personal que ha cautivado a miles y ahora se materializa en Memory NYC, su nueva marca de womenswear.

Un viaje desde seúl a nueva york: la inspiración en la infancia

Desde su infancia en Montana, pasando por su adolescencia en Nueva Jersey, la moda siempre ha sido una obsesión para Suea. Recuerda con cariño las visitas dominicales a Abercrombie & Fitch, atraída por el aroma embriagador, las imágenes de Bruce Weber y, por supuesto, las icónicas bolsas con logo. Esa experiencia, esa “fuerte experiencia de compra” como ella la describe, sembró la semilla de su pasión.

Tras estudiar relaciones internacionales y francés en UCLA, Suea se adentró en el mundo de la moda trabajando en Dover Street Market New York y Opening Ceremony. Sin embargo, la saturación del sector la llevó a un paréntesis como productora creativa en Instagram, donde explotó su talento para la creación de contenido visualmente impactante, especialmente en el ámbito de la comida. Sus creaciones, desde ángeles de aceite de oliva hasta sillas de Le Corbusier hechas de onigiri, se volvieron virales, demostrando su habilidad para transformar lo ordinario en extraordinario.

Pero incluso el éxito en el universo Instagrammable tuvo sus límites. La superficialidad de la escena de la moda y la presión por crear imágenes perfectas la llevaron a cuestionar su camino. “Empecé a pensar obsesivamente en la estética de mi comida, como una nueva forma de trastorno alimentario”, confiesa Suea. Después de un breve intento con un café en Brooklyn, regresó a Seúl, donde le ofrecieron un puesto en una marca de belleza, encontrando un nuevo respiro creativo.

Memory nyc: un tributo a lo vintage y la comodidad

Memory nyc: un tributo a lo vintage y la comodidad

Durante un viaje a Tokio, el hallazgo de un tejido gauzy con estrellas multicolores fue el catalizador que encendió la idea de Memory NYC. Con la ayuda de una “ajumma” (término cariñoso para una señora mayor en Corea), Suea dio vida a la falda de Tokio, el primer diseño de la colección. Y así nació la marca, una oda a la ropa vintage, con una fuerte influencia de las prendas británicas y francesas que ha ido descubriendo en sus viajes por Japón.

La colección debut de Memory NYC, centrada en prendas de algodón en tonos pastel, panties, boy shorts, faldas y blusas elegantes, refleja la obsesión de Suea por la ropa de segunda mano, que conforma el 90% de su propio armario. La marca se distingue por su calidad y sus precios asequibles, en contraste con la Cultura del fast fashion. “Quiero crear prendas que duren”, afirma Suea. Y lo hace con una sensibilidad particular, inspirándose en la ropa infantil vintage y ofreciendo una alternativa a la lencería sexy, apostando por la comodidad y la sofisticación.

La atención al detalle es palpable en cada aspecto de Memory NYC, desde el diseño de la ropa hasta el envoltorio de regalo, que recuerda a la estética del papel de regalo asiático y a las bolsas de Scoop NYC, un ícono de los años 2000. Suea busca crear una experiencia inmersiva para sus clientes, reflejando su propio universo visual.

“Quiero que la gente conozca la marca antes que a mí”, revela Suea, con una sonrisa. Y con su visión única y su talento innato, parece que Memory NYC está destinada a dejar una huella imborrable en el mundo de la moda.

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