El mundial de 2026: más que fútbol, un espectáculo de estrellas
MetLife Stadium fue mucho más que el escenario de una final tensa entre España y Argentina. El domingo, el mundo del deporte y el entretenimiento colisionaron en un espectáculo que dejó a la audiencia boquiabierta, y no solo por el resultado final.
Un himno a la emoción y un breve saludo presidencial
La jornada arrancó con una Jennifer Hudson electrizante, interpretando “The Star-Spangled Banner” con una potencia vocal que resonó en todo el estadio. La artista lució un impecable traje blanco de Thom Browne, marcando el tono de elegancia que caracterizaría el evento. Sin embargo, el momento siguiente fue más controvertido: la presentación de “Desire”, el himno oficial del Mundial, a cargo de una inesperada tríada formada por Robbie Williams, Nicole Scherzinger y Laura Pausini, palideció en comparación. La breve aparición de Donald Trump en una de las logias, captada por las cámaras de Fox, generó un murmullo de abucheos que añadió una dosis de tensión política a la atmósfera festiva.
Pero la lista de celebridades presentes no terminó ahí. El estadio se convirtió en un punto de encuentro para la élite mundial, con figuras como Beyoncé y Jay-Z, Timothée Chalamet, Kylie Jenner, Matt Damon, Mick Jagger, los Beckham y Will Ferrell, entre otros, disfrutando del espectáculo. Hoyeon y Carlos Alcaraz, encargados de presentar el trofeo de la Copa del Mundo dentro de un elegante maletín Louis Vuitton, y posteriormente, una breve pero enérgica aparición de Tom Cruise, que animó a las aficiones con un “¡Hoy, solo dos equipos permanecen: España contra Argentina!”, añadieron un toque de glamour al pre-partido.

El show de la media parte: un torbellino de artistas y sorpresas
El intermedio del partido, un hito en la historia de los Mundiales, fue una explosión de creatividad y talento. Madonna abrió el espectáculo con “Music”, acompañada por leyendas del fútbol brasileño como Ronaldinho Gaúcho y Ronaldo. La propuesta continuó con la inesperada participación de Gustavo Dudamel, ataviado con un uniforme personalizado, seguido por una coreografía que imitaba la “Filigrana Vikinga”. Los Muppets, la actuación de “Dynamite” por parte de BTS, la presentación de Justin Bieber y la colaboración de Shakira y Burna Boy con “Dai Dai” y una legión de bailarines infantiles, incluyendo al grupo “Ghetto Kids” de Uganda, demostraron la ambición del evento. El broche final lo puso el coro PS22 de Staten Island, con la colaboración de Chris Martin, inundando el campo con la palabra “LOVE”, con un globo gigante como “O”.
El Mundial de 2026 no fue solo una competición deportiva de alto nivel; fue una exhibición de poderío cultural, una fusión de música, moda y celebridades que redefinieron la experiencia de un evento deportivo a nivel global. La asistencia de figuras de la talla de Serena Williams y Zinedine Zidane, junto a jóvenes promesas como Lamine Yamal, consolidó la imagen de un Mundial que trasciende las fronteras del fútbol y se convierte en un fenómeno de masas.
