El oscuro secreto detrás de believe in magic: la hermana revela la estafa

La fachada de Believe in Magic, la benéfica que prometía conceder deseos a niños gravemente enfermos, se desmorona por completo con las desgarradoras declaraciones de Nina Bhari, la hermana de Megan, su fundadora. En una entrevista exclusiva para The Times, Nina rompe el silencio para exponer las dudas que albergaba desde hace años sobre la veracidad de la historia familiar, una historia que catapultó a Megan a la fama y a la benéfica a la atención de celebridades como One Direction.

Una infancia marcada por la manipulación

Nina, quien creció con Jean O’Brien, la madre de Megan, y sus otros hermanos, describe a Megan como una niña “adorable” con “las mejillas más gorditas”. Sin embargo, a medida que Megan crecía, Nina se sintió cada vez más perturbada por las afirmaciones sobre su salud. Recuerda haber visto a Megan aparentemente sana, pero a la vez escuchando a su madre afirmar que era incapaz de mover la cabeza o caminar. Estos contrastes, junto con lo que describe como “intentos teatrales” de Megan para simular enfermedad, sembraron en ella una profunda desconfianza.

La revelación de Nina no se limita a cuestionar la salud de Megan. Sugiere, con cautela, que su hermana pudo haber sido víctima de un caso de FII (Fabricated Illness Induced), una forma de abuso en la que un cuidador exagera, inventa o induce una enfermedad en la persona a su cargo. Este diagnóstico, que evoca el tristemente célebre caso de Gypsy-Rose Blanchard y su madre, Dee Dee, añade una capa de complejidad a la tragedia.

¿Jean o’brien, el verdadero centro de la estafa?

¿Jean o’brien, el verdadero centro de la estafa?

Mientras que la atención pública se centró en Megan tras la investigación que reveló irregularidades financieras en Believe in Magic y la posterior revelación de que no padecía una tumor cerebral, Nina apunta a su madre, Jean O’Brien, como la figura central de la manipulación. Describe una relación enfermiza entre madre e hija, en la que Jean aparentemente infantilizaba a Megan y ejercía una influencia desmedida sobre su vida. “Siento que Meg necesitaba a alguien que hablara por ella,” afirma Nina. “Meg no tenía voz. No podía hablar por sí misma.”

Las revelaciones de Nina se suman a otros testimonios inquietantes. Dos hermanas de Megan, quienes permanecieron anónimas en una entrevista anterior a la BBC, denunciaron episodios de negligencia y posible abuso por parte de Jean, incluyendo la manipulación de accidentes domésticos y la administración de sustancias perjudiciales para la salud. Estas acusaciones, aunque aún no probadas de forma independiente, pintan un cuadro escalofriante de un entorno familiar disfuncional y potencialmente abusivo.

La investigación sobre Believe in Magic, que culminó con el cierre de la organización en 2020 tras la muerte de Megan en 2018, ha sacudido a la opinión pública y ha generado un debate sobre la responsabilidad de las organizaciones benéficas y la protección de los niños vulnerables. La voz de Nina Bhari, finalmente alzada, añade una nueva y dolorosa dimensión a esta historia de engaño, manipulación y, posiblemente, abuso.

Un legado de dudas y preguntas sin respuesta

Un legado de dudas y preguntas sin respuesta

Tras la muerte de Megan, Jean O’Brien ha negado rotundamente cualquier irregularidad y ha calificado las acusaciones en su contra de “absolutamente enfermizas”. Nina, por su parte, ha optado por mantenerse al margen del foco mediático, aunque ha participado en el documental “The Mother of All Cons”. El caso de Believe in Magic continúa siendo un recordatorio sombrío de la fragilidad de la confianza y la importancia de cuestionar las narrativas, incluso cuando provienen de fuentes aparentemente nobles. La cifra de cientos de miles de libras recaudadas para una causa que, según Nina Bhari, se basaba en una mentira, resuena como un eco amargo en la conciencia colectiva.