Christopher ward democratiza el gmt: relojes de lujo a precios increíbles

Christopher Ward ha sacudido el mercado relojero con una actualización de su popular línea Sealander, demostrando que la mecánica de calidad y la elegancia no tienen por qué estar reñidas con un presupuesto elevado. Las nuevas versiones del GMT y del modelo automático redefinen el concepto de 'relojería de entrada', ofreciendo una propuesta irresistible para aquellos que buscan su primer reloj automático sin escatimar en detalles.

Un gmt con carácter: distinción y precisión

La principal novedad radica en la clara diferenciación entre el Sealander GMT y el modelo automático. El GMT, ahora disponible en 36mm, 39mm y 42mm, presume de un bisel de acero fijo con marcadores de 24 horas, una característica clave para los viajeros y amantes de la precisión. Su corazón es el calibre Sellita SW330-2, un movimiento fiable que ofrece una reserva de marcha de 56 horas y la innovadora función ‘caller’ GMT, permitiendo ajustar la aguja de las 24 horas de forma independiente para rastrear zonas horarias sin alterar la hora local. Resistente al agua hasta 150 metros, este GMT está listo para acompañarte en cualquier aventura.

Pero hay un detalle que no podemos ignorar: la estética. Christopher Ward ha optado por una paleta de diales lacados en policromía, con opciones en blanco, azul cielo y negro (disponible en 39mm y 42mm), y un vibrante verde pistacho exclusivo del tamaño de 39mm. Un toque de sofisticación que eleva el diseño a otro nivel.

La elegancia sutil del sealander automatic

La elegancia sutil del sealander automatic

El Sealander Automatic, por su parte, ha experimentado una reducción en el grosor de la caja, ahora con solo 10.6mm en el tamaño más pequeño, y un pulido más cuidado que realza su atractivo. Lo que realmente lo distingue es la incorporación del calibre Sellita SW200-2 Power+, un movimiento que incrementa la reserva de marcha a unas impresionantes 65 horas (casi tres días), superando con creces las 38 horas del modelo anterior. La cifra habla por sí sola: una mejora significativa que te permite olvidarte de dar cuerda durante el fin de semana.

La oferta de colores también es cautivadora: blanco, negro y azul cielo en los tamaños de 36mm y 39mm, complementados por un dial rosa limitado a la versión de 36mm y un llamativo pistacho exclusivo del tamaño de 39mm. Tanto en el GMT como en el Automatic, los diales han sido rediseñados para mejorar la legibilidad, con manecillas actualizadas y tratamiento Super-LumiNova.

Un nuevo sistema de braceletes que facilita la vida

Un nuevo sistema de braceletes que facilita la vida

Christopher Ward no se ha limitado a mejorar los movimientos y la estética. Han introducido el sistema iLink, un innovador mecanismo que permite ajustar la longitud de la correa sin necesidad de herramientas. Un detalle práctico que demuestra la atención al detalle de la marca.

Y lo mejor de todo: el precio. El Sealander Automatic se ofrece desde unos sorprendentemente razonables 1.150 dólares, mientras que el GMT parte de 1.535 dólares. Un precio que desafía la lógica en un segmento donde la exclusividad suele ir de la mano con precios prohibitivos. Christopher Ward continúa demostrando que el lujo y la accesibilidad pueden coexistir, ofreciendo relojes excepcionales a precios que invitan a la compra. La marca inglesa ha redefinido las reglas del juego, y no hay vuelta atrás.