El collar de cuentas regresa: el accesorio que define el verano 2026

El boho, ese estilo que parecía una Moda pasajera, ha trascendido las etiquetas para convertirse en una actitud, una forma de entender la Moda. Y ahora, con la mirada puesta en el 2026, una pieza clave resurge con fuerza: el collar de cuentas. No es una simple tendencia, es un símbolo de despreocupación y estilo personal que ha conquistado a diseñadores y amantes de la Moda por igual.

De jane birkin a las pasarelas: un recorrido estético

De jane birkin a las pasarelas: un recorrido estético

Desde los míticos cuellos de Jane Birkin en los años 60, que evocaban la libertad y el espíritu bohemio parisino, hasta la reinterpretación sofisticada de Chemena Kamali en Chloé, el collar de cuentas ha demostrado una capacidad asombrosa para reinventarse. La visión de Kamali, en particular, ha actuado como catalizador, inspirando a una ola de diseñadores que han abrazado una estética “boho” renovada y más elegante. Ya no se trata solo de flecos y estampados étnicos, sino de una reinterpretación refinada que se integra a la perfección en el armario moderno.

Las plataformas de reventa, por su parte, se han convertido en verdaderos tesoros de broderie anglaise, flecos, lunares y encajes, elementos que complementan a la perfección esta tendencia. Pero la verdadera novedad, la pieza que todas las fashionistas querrán lucir el próximo año, son los collares de cuentas, que prometen ser el accesorio estrella del verano.

La clave está en la versatilidad. Aunque evocan las vacaciones y la piel salpicada por el agua salada – una imagen que Drew Barrymore inmortalizó en los años 90 – los collares de cuentas no se limitan a los looks playeros. Pueden aportar un toque de originalidad a un jersey de cuello V de punto o a una sencilla camisa a rayas, elevando cualquier atuendo básico.

Incluso el mundo corporativo se ha contagiado. En las grandes ciudades, los collares de cuentas se han convertido en una declaración de intenciones, un accesorio que permite a las profesionales añadir un toque de personalidad a sus conjuntos de trabajo. La colección primavera/verano 2026 de Celine, liderada por Michael Rider, lo demostró con creces, presentando desfiles adornados con apilamientos de collares de cuentas de diversos colores y longitudes. Chanel, con Matthieu Blazy al frente, también se sumó a la tendencia, incorporando cuentas tubulares y delicadas piezas con cristales que aportaban un brillo sutil.

La oferta es amplia: desde esferas vidriadas en tonos tierra, hasta delicadas cadenas de discos de cristal con colgantes y piedras irregulares con vetas marmóreas. Las longitudes que triunfan son las que se sitúan a la altura del cuello o las que rozan el esternón, aunque las versiones tipo choker también están ganando terreno.

El precio, como era de esperar, varía considerablemente. Desde opciones asequibles de marcas como Madewell hasta piezas de alta joyería de Carolina Bucci, hay un collar de cuentas para cada presupuesto. Marcas como Jennifer Behr, Agmes, Dévé, Adina Reyter, Lié Studio, Vertigo, Deux Amis, Le Sundial, Roxanne Assoulin, Sophie Buhai, Chan Luu, Jia Jia, Jil Sander, Lizzie Fortunato, Dries Van Noten, Mateo, Milne Watson, Julietta Donna y At Present, ofrecen diseños que van desde los 460 hasta los 1.570 euros, demostrando que el lujo y el boho pueden coexistir en perfecta armonía.

El collar de cuentas no es solo un accesorio, es una declaración de intenciones. Es una invitación a abrazar la individualidad, a jugar con los colores y las texturas, y a crear un estilo propio que refleje nuestra personalidad. Y con la llegada del verano de 2026, este pequeño tesoro promete ser el centro de todas las miradas.