El collarín que conquista a las fashionistas: el accesorio del verano

Si hay un detalle que está dominando los looks de la temporada, es el collarín con colgante. Olvídate de las cadenas recargadas o los collares XL; la clave está en la sencillez, en esa elegancia discreta que realza cualquier atuendo sin abrumarlo. Desde las oficinas de Vogue hasta las calles más trendy, este accesorio se ha convertido en un símbolo de estilo effortless, un guiño a la sofisticación relajada que define la Moda actual.

La quiet luxury se materializa en un hilo

Este no es un simple collar; es una declaración de intenciones. Un cordón, ya sea de seda o cuero, que se adapta a diferentes longitudes – acariciando la clavícula o descansando justo debajo del esternón – se convierte en el lienzo perfecto para un colgante minimalista. La clave reside en su versatilidad: combina a la perfección con vestidos maxi, shorts de bermuda y camisetas, e incluso con blusas de seda y faldas vaporosas. La sensación que transmite es de despreocupación, una atemporalidad que trasciende las modas pasajeras.

Marcas como Tiffany & Co. con su icónico colgante Bean, Chan Luu con sus creaciones adornadas con múltiples amuletos, o Hunting Season con su amado colgante Tagua, han sabido capturar la esencia de esta tendencia. Pero la belleza del collarín radica en su accesibilidad: se encuentra en una amplia gama de precios, lo que lo convierte en un accesorio democrático y adaptable a cualquier presupuesto.

De las pasarelas a tu armario: un accesorio para todas las esferas

De las pasarelas a tu armario: un accesorio para todas las esferas

Las pasarelas de primavera/verano 2026 lo confirmaron: el collarín no se irá a ninguna parte. Dries Van Noten lo llevó al extremo con colgantes de conchas, evocando una estética artesanal y bohemia, mientras que Michael Kors lo integró en looks más funcionales, colgando objetos cotidianos de sus delicados hilos. Un toque de oro sobre un cordón casi imperceptible es la forma más sencilla de añadir dimensión a un conjunto completamente negro, mientras que los materiales naturales como conchas y piedras aportan un aire rústico y desenfadado.

Lo que nadie cuenta es la tensión que genera este accesorio: la combinación de lo refinado y lo terroso, lo minimalista y lo bohemio, es precisamente lo que lo hace tan irresistible para el día a día. Desde Tiffany & Co. con su diseño Elsa Peretti Bean hasta las propuestas más asequibles de Madewell, pasando por las creaciones artísticas de Agmes y Carven, la oferta es amplia y variada. La elección es tuya: ¿te atreves a abrazar la tendencia?

La lista es extensa, pero algunos ejemplos que han robado el corazón de los editores de Moda incluyen el colgante Fish Charm de Madewell a tan solo 58€, el Museo cord necklace de Lizzie Fortunato por 295€, o el Nadia pendant de Agmes con un precio de 600€ si buscas algo más exclusivo. Pero no solo se trata de marcas de lujo; también hay opciones con encanto en Net-A-Porter, Nordstrom y FWRD, con precios que oscilan entre los 170€ y los 5.300€, dependiendo del material y la complejidad del diseño.

En definitiva, el collarín con colgante es el accesorio que estabas buscando para elevar tu estilo este verano. La cifra habla por sí sola: las búsquedas de este tipo de collares han aumentado un 300% en las últimas semanas. Prepárate para verlo en todas partes, y no te quedes atrás.