Rosalía incendia nueva york: del ballet a la dominatrix, un nuevo reinado

El balletcore, esa tendencia que regresó tímidamente con las bailarinas planas, ha encontrado a su némesis: Rosalía. La cantante española, en plena gira LUX por Nueva York, ha subido la apuesta hasta límites insospechados, desafiando las convenciones y redefiniendo los límites de la Moda con una estética que oscila entre la fragilidad del tutú y la fuerza de una dominatrix.

Un look que habla de poder y teatralidad

La instantánea, captada por Getty Images, muestra a Rosalía saliendo de un lugar en la ciudad, luciendo un body de látex que se adentra hasta el ombligo, ceñido a su figura con dos cinturones adornados con tachuelas. Pero la sorpresa la produce la combinación: un tutú blanco de tul, delicado y etéreo, que contrasta radicalmente con la dureza del látex. Debajo, un sujetador negro con encaje y un pequeño lazo azul, un guiño a la sensualidad contenida. Y para completar el conjunto, unas plataformas negras de tacón cuadrado, porque, como ella misma parece decir, las zapatillas de punta son para el escenario.

Pero la historia no termina ahí. Rosalía ha estado trabajando con Jonathan Anderson en Dior para crear una serie de looks de rendimiento a medida. Un cape con forma de alas de ángel, confeccionado en organza emplumada; un vestido pannier azul hielo cubierto de cintas de satén; un vestido militar con un sombrero estilo tricorne; y, por supuesto, el tutú ornamentado y en capas que luce en el primer acto del espectáculo. La influencia del ballet, lejos de ser una simple referencia estética, se manifiesta en la propia coreografía, donde Rosalía incorpora movimientos clásicos de ballet, inspirándose en la colectiva francesa LA(HORDE) y entrenando intensivamente con la prima ballerina bielorrusa Tatiana.

El tutú, un símbolo en constante evolución

El tutú, un símbolo en constante evolución

El tutú, ese icono de la danza clásica, se ha convertido en un elemento recurrente en la Moda actual, trascendiendo su función original. Chanel, Simone Rocha y, ahora, Dior, han apostado por las versiones más frívolas y exuberantes. Desde Carrie Bradshaw hasta Rihanna y Elle Fanning, muchas han experimentado con esta prenda, pero Rosalía, fiel a su estilo, lo subvierte, añadiéndole un toque de misterio, rebeldía y una inconfundible dosis de actitud. No es solo un tutú, es una declaración de intenciones.

La artista española ha elevado el balletcore a una nueva dimensión, fusionando la elegancia clásica con la fuerza de la actitud, la delicadeza con la provocación. Y lo hace con una maestría que la convierte en la reina indiscutible de esta nueva corriente estética. La cifra habla por sí sola: millones de reproducciones en redes sociales en cuestión de horas, confirmando que Rosalía no solo marca tendencia, sino que la redefine.