El espejo distorsionado del poder: 'las criadas' desnuda la era de los influencers
La obra de Jean Genet, Las Criadas, ha fascinado a dramaturgos y actores durante ocho décadas, pero la nueva adaptación de Kip Williams, que llega a St. Ann’s Warehouse en Brooklyn, redefine la pieza con una pertinencia escalofriante: la del culto a la imagen y el poder desmedido de los influencers.
La reina del 'like' y sus espejos rotos
Olvídese de la Madame tradicional. Kip Williams la transforma en una heredera convertida en influencer, una caricatura brillante de la ostentación y el privilegio injustificado. Claire (interpretada por Lydia Wilson) y Solange (Phia Saban), las criadas que soñan con la venganza, no solo limpian su mansión, sino que también actúan como asistentes personales, siendo las únicas conexiones reales de Madame con el mundo exterior. La dinámica entre ellas, una mezcla de servidumbre, obsesión y fantasías macabras, se vuelve aún más inquietante en este contexto contemporáneo.
“Hay algo visceralmente atractivo en esta obra”, comenta Wilson, quien leyó el guion de Williams en un café, “la audacia de trasladarla a la era digital, de exponer la fragilidad del poder a través de la lente de los 'likes' y los seguidores, es simplemente asombrosa.” La propuesta del director no solo moderniza la obra, sino que amplifica su mensaje sobre la manipulación, la identidad y la búsqueda desesperada de validación.
Lo realmente perturbador, según quienes han presenciado la puesta en escena, es que el espectador se convierte en cómplice. La habitación de Madame, con sus cortinas que se abren para revelar un escenario de voyeurismo, transforma al público en testigos silenciosos de un drama que se despliega ante sus ojos. Williams nos obliga a confrontar nuestra propia fascinación por el espectáculo y nuestra pasividad ante la injusticia.

Yerin ha: de 'bridgerton' a la sombra de madame
Para Yerin Ha, la actriz que encarna a Madame, regresar a la obra después de su producción en Londres fue una oportunidad única. “Sentí que podía profundizar en el personaje, explorar sus motivaciones con una nueva perspectiva”, explica Ha, quien saltó a la fama internacional con su papel en Bridgerton. Su experiencia en la serie, donde interpretó a Sophie Baek, parece haberle proporcionado una visión más aguda sobre la superficialidad y la ambición que impulsan a los personajes de Genet. “La vanidad, la obsesión por la juventud y la belleza… son temas que resuenan con fuerza en la sociedad actual”, reflexiona Ha, quien también ha sido nombrada embajadora de los Actor Awards en 2026.
Ha subraya la importancia de la dirección de Williams: “Él colorea cada palabra, cada gesto, con una intención precisa. Ha sido un proceso de transformación tanto personal como artística.” La actriz, conocida por su versatilidad, encarna a Madame con una mezcla de vulnerabilidad y crueldad que la convierte en un personaje inolvidable. La obra, en su conjunto, se presenta como una sátira mordaz de la cultura contemporánea, donde la apariencia lo es todo y la autenticidad es un bien escaso.
La producción de Williams, tras su exitoso paso por el Donmar Warehouse en Londres, se consolida como una de las propuestas más relevantes del teatro actual. Una obra que no solo entretiene, sino que también provoca una reflexión incómoda sobre nuestros propios valores y la naturaleza del poder en la era digital.
